Quinta-feira, Julho 20, 2006

Curso virtual de magia

Encontram-se abertas as inscrições (número máximo de 13 pessoas - o nº. de San La Muerte) para o próximo curso virtual de magia. Este é um curso de magia a sério e só deverão inscrever-se pessoas que tenham consciência de que um MAGO, uma vez iniciado, nunca mais deixará de o ser. Mesmo que deixe de praticar. Para não existirem dúvidas posteriormente, informa-se já do seguinte:
1. O curso terá 3 componentes: teórica, ritual de iniciação e prática. Poderá ser fornecido o Programa a quem o solicitar (e-mails referidos no ponto 10).
2. A passagem à iniciação (presencial e a realizar em local a combinar) estará sujeita a uma avaliação dos conhecimentos teóricos apreendidos.
3. Apenas quem ficar aprovado na componente teórica poderá participar no ritual de iniciação. Este ritual é também eliminatório. Apenas os iniciados poderão passar à parte prática.
4. A parte teórica é composta por 10 lições e as mesmas já incluirão exercícios práticos.
5. O custo da parte teórica é de € 50 por lição (total € 500) e o da parte prática é, igualmente, de € 500.
6. O ritual de iniciação é gratuito. Os custos a suportar pelo candidato a iniciado terão apenas a ver com a aquisição do athame (adaga ou faca)e, se quiser, com a túnica. As guias (branca e negra e/ou negra e vermelha) são oferecidas por Heliosanta a quem passar no ritual de iniciação e queira seguir a prática da magia com San La Muerte.
7. A inscrição, para ser considerada, implica o pagamento de € 50, os quais não serão devolvidos em caso de desistência.
8. O valor da parte prática poderá ser fraccionado em 10 vezes (€ 50 de cada vez). O valor total desta parte deverá estar integralmente pago antes da iniciação.
9. A importância relativa à parte prática poderá, também, ser fraccionada em 7 vezes (6 x € 75 e 1 x € 50), sendo que os € 50 serão pagos no início desta componente.
9. As inscrições são realizadas via e-mail - heliosanta@heliosanta.com ou heliosanta@sapo.pt - e só serão consideradas após a realização do pagamento (cartão de crédito, depósito ou transferência bancária).

Quinta-feira, Junho 15, 2006

Rituais e orações

Quem quiser poderá solicitar, via e-mail, receitas de rituais "simpáticos" (que não requerem protecção para a sua realização nem visam causar prejuízo a outrém). As receitas visam ajudar nos campos do amor, do dinheiro, do trabalho, dos negócios, da protecção, da saúde, da beleza, etc.
Poderão, também, solicitar orações dedicadas a San La Muerte.

Terça-feira, Abril 11, 2006

GRACIAS SEÑOR POR LO QUE IGNORAS

Hola Señor, soy yo ¿me recuerdas? estoy seguro que si.

Siempre te he agradecido por lo que me has dado y porque me has
respondido cuando te lo he pedido, pero hoy quiero agradecerte por
las peticiones que ignoras... Por aquello que no me concedes, así es, aunque suene extraño. Quiero agradecerte por no hacer caso de esas peticiones absurdas que muchas veces en momentos tristes o de angustias en mi vida he hecho...

Gracias por no darme el dinero extra que me hubiera quitado la paz.
Gracias por no darme ese trabajo lejano que me hubiera alejado de mi familia.
Gracias por no darme fortunas ni fama que me hubieran hecho
insensible y frío.
Gracias por no darme el conocimiento que me hubiera hecho pensar que no te necesitaba.
Gracias por no hacer posible ese amor que anhelaba caprichosamente, que hoy sé me hubiera conducido a la infelicidad.

Gracias Señor, pues no me das lo que no es bueno para mí, no me das
aquello con lo que me puedo lastimar o alejar de ti, aunque en el
momento me halla enojado ahora te doy gracias, pues no me das lo que
no me es útil.

¡Gracias Señor por lo que ignoras!
Solo vos me cuidas como debe ser y sólo vos sabes que es lo bueno para mí. Perdona mis enojos y mis alejamientos, cuando supuse que no me escuchabas o que no me querías más.
SEÑOR, GRACIAS POR LAS PETICIONES QUE IGNORASTE.
(Kkristabella, devota de San La Muerte)

Domingo, Abril 09, 2006

SLM em osso humano


(7cm)

(5cm)

(6cm dos quais 2cm a imagem)
Executados por Aquiles (Argentina)

SLM em madeira


(21 cm, madeira de cedro pintada)

(4,5 cm, em cedro)
Executadas por Aquiles (Argentina)

Sexta-feira, Abril 07, 2006

Curso virtual de magia

O curso virtual de magia terá início no dia 14 do mês corrente - Sexta-feira Santa - um dos dias dedicados a San La Muerte. Assim, nesta data, os participantes receberão no seu correio electrónico o programa do curso e instruções sobre o mesmo. Receberão, igualmente, o material relativo à 1ª. lição.
Tendo tomado em consideração já algumas preferências manifestadas, informo de que haverá 2 iniciações - uma para os que pretendem seguir a linha Wicca e que irão, mesmo depois desta iniciação continuar a estudar até perfazerem o tempo necessário para a iniciação final. Esta 1ª. iniciação será também realizada a todos os participantes que passem na parte teórica; uma outra iniciação (eliminatória)para os elementos que pretendam continuar para a parte prática da magia.
Também o programa está a ser adaptado para que, mesmo a parte teórica, abranja já algum conteúdo prático.
Uma vez que os participantes se encontram distribuídos pelo país, Espanha e Bolívia, e no sentido de permitir a troca de experiências e esclarecimento de dúvidas, aconselha-se a instalação do MSN Messenger.
Agradece-se que os participantes informem para o meu e-mail, os dias e horas (a partir sempre das 21H00), por ordem de preferência, que consideram ter disponibilidade para estarem em conferência. O uso de câmara estará ao critério de cada um.
Namasté.

Terça-feira, Março 28, 2006

DESCARGA PARA UNA CASA MUY "PESADA"

Se dice que una casa está pesada, cuando las personas que viven dentro de ella se encuentran mal o discuten sin motivo aparente, en ese caso es necesario preparar a fin de darle a la persona para que lo realice o hacerlo nosotros (siempre que curamos una casa no debemos olvidar de protegernos) en un envase grande de boca ancha colocaremos 7 cucharadas de sal gruesa, 1 cucharadita de polvo Quiebra demanda, si no tiene, puede reemplazarse por el de Vence Todo, se deja al sereno y al otro día se limpia todo, tratando de hacerlo un día viernes.

Para curar una casa o negocio con San La Muerte o La Santísima

Con la imagen del Señor (o de La Santísima), se limpia la casa con agua de azahar al mismo tiempo que se consagra una escoba con agua bendita.
Se dice: "Señor, bendice esta escoba, para que con ella pueda barrer todas las fuerzas negativas que rodean esta casa".
Se barre de acuerdo o como giran las agujas del reloj y se pide que salga todo lo negativo, envidia, embrujamiento, trabas, que esa casa pudiera tener, que entre la paz, armonía, felicidad, salud, trabajo, etc. Completar con un sahumerio.

Terça-feira, Fevereiro 28, 2006

Fotos do culto a San La Muerte - Corrientes


Foto 3

Fotos do culto a San La Muerte - Corrientes


Foto 2

Fotos do culto a San la Muerte - Corrientes


Foto 1

Señor de la Muerte o San La Muerte

Forma parte del Santoral profano de Corrientes. Es un capítulo más dentro de la obra del escritor oriundo de Saladas, provincia de Corrientes, Emilio Noya.

La cultura guaranítica que llega hasta nuestro días se nutre de distintos elementos entre los que se encuentra la "devoción" o culto a San La Muerte (también conocido como San Justo Nuestro Señor de la Buena Muerte o Señor La Muerte). Producida la conquista de América en el siglo XV, junto a los autores materiales del abordaje, llegaron religiosos encargados de introducir el credo católico entre los pobladores aborígenes, quienes profanaban extraños cultos idolátricos de los salvajes reducidos. Pero, algunos elementos autóctonos lograron sobrevivir aisladamente, conservando caracteres que, pese a admitir influencias del catolicismo, presentan rituales en abierto contraste con el dogma de la Iglesia.

San La Muerte es representado por una pequeña imagen esquelética sentada en cuclillas en posición fetal (como los indios americanos acostumbraban a enterrar a sus muertos), cargando una guadaña sobre la espalda, actitud que se emparienta con La Parca de la mitología grecorromana. Suelen encontrarse imágenes que a semejanza de El Pensador de Rodín, sostiene el rostro a la altura de la barbilla en pose meditativa. Estas imágenes del fetiche, habitualmente diminutas, tendrían poderes limitados para mediar en cuestiones sentimentales protegiendo a matrimonios desavenidos, encontrar objetos extraviados, y en especial predicamento en la cura del "mal de ojos" que, según la creencia popular, hay personas que influyen sobre otras, especialmente en criaturas muy pequeñas (menores de un año), provocándoles dolencias y malestares simplemente con mirarlos.

El fetiche también es cruel y vengativo, se lo utiliza para causar daño a alguien a la distancia. Adorada y temida al mismo tiempo, esta imagen se constituyó en el eje de una religión sincrética que coexiste con el santoral oficializado por la Iglesia católica. La imagen es hecha sobre madera blanda, aunque el amuleto adquiere mayores facultades para obrar prodigios, si lo fabrican con huesos humanos, preferentemente de falanges de niños fallecidos después de recibir los óleos bautismales, también se conoce el poder de imágenes realizadas con plomo derretido, con balas que haya causado la muerte, y también con restos de campanas de templos.

En ninguno de los ejemplares conocidos, el fetiche supero los 10 cm. De altura. Algunos "gauchos alzados" solían llevarlo alojado debajo de la piel como amuleto, o colgado del cuello a modo de escapulario. Si es bendito en siete iglesias distintas, adquiere poderes ilimitados; para lograr que los sacerdotes bendigan la imagen, sus devotos apelan a un original ardid, que consiste en ahuecar una vela, introduciendo el fetiche en su interior y luego la cubren nuevamente con esterina o sebo.

Una vez que el oficiante arroja el agua bendita sobre el cirio, el burdo esqueleto también se considera bendecido. Si la imagen es colocada debajo de la piel, convierte a su poseedor en un ser indestructible, no es alcanzado por balas ni armas blancas, incluso existen leyendas de personas enfermas que tras largas agonías, debieron retirarles el fetiche del cuerpo para que pudiera morir. El extraño culto, que es permanente, cobra señalado auge en oportunidad de celebrarse el 20 de agosto, fecha consagrada a la veneración de San La Muerte.
Corrientes es Chamamé

San La Muerte


Pocas devociones son tan misteriosas como la que rodea al santo esqueleto, a veces provisto de una guadaña, tallado en hueso, madera o plomo, que suele encontrarse en los altares familiares de la Mesopotamia argentina y el Paraguay. Su culto antiquísimo se remonta a las comunidades guaraníes originarias y hoy se perpetúa en las cárceles, donde los presos lo llevan tatuado o incrustado bajo la piel. Radar reproduce imágenes del santo, de detenidos correntinos y una crónica de Rodolfo Walsh tomadas del libro San La Muerte - Una Voz Extraña, estremecedor intento de desentrañar esta santidad oscura.
Las palabras se hacen borrosas en la tinta del papel escrito o tiemblan en la voz de los fieles que a la luz-y-sombra de las velas se arrodillan bajo la mirada sin pupilas de una figurita esquelética, que en los ranchos más humildes del Paraguay y el nordeste argentino preside el destino de sus habitantes, combina sus amores, los guarda de peligros o los hace ganadores en el juego. La gente lo llama el Señor de la Muerte.
Su forma es la representación clásica de esa alegoría: un esqueleto sentado o de pie que a menudo lleva una guadaña. Millares de fieles le rinden un culto semisecreto, que culmina el 15 de agosto con las “misas” que le ofrecen ante los altares de las capillas privadas. ¿Desde cuándo? Las primeras referencias bibliográficas son las muy recientes publicadas por los investigadores chaqueños Raúl Cerrutti y José Miranda.
Pero el culto es antiguo, a juzgar por el aspecto de algunas imágenes y por el testimonio de viejos devotos cuyos recuerdos se remontan a más de medio siglo.
En la campaña correntina o el cinturón de villas miseria que rodea a Resistencia, en pueblos de Formosa o ciudades de Paraguay, el Señor de la Muerte –o San La Muerte– es amado, temido, premiado, castigado, invocado para bien o para mal. Algunas de sus devociones no se diferencian de las más apacibles del culto cristiano; otras se aproximan al vudú, y de ellas no se habla o se habla con un temblor en la voz.
Vida y milagros
–Allá arriba está él –dice la paraguaya Fabiana Irala, señalando con la mano un rincón del rancho oscuro, donde hay que agacharse para entrar.
La figurita tallada se vislumbra apenas en la vitrina semicubierta de trapos negros que corona el altar. Después, sobre la mano de Fabiana, se define en líneas toscas y vigorosas, con las costillas pintadas de negro y una sumaria guadaña o báculo de metal en la mano derecha. Para pedirle algo, hay que sacarle el bastoncito y prenderle una vela. Pero si es algo importante, taparlo con un paño negro y tenerlo en un rincón hasta que se cumpla.
–¿Qué le piden?
–Te da todas las cosas, señor, todo lo que vos querés. Milagroso é. Cura, pero de toda enfermedá. Hace salir gente de la cárcel y es bueno pa’l amor.
(Le prendimos tres dedos de vela.)
El santo de doña Fabiana cumple los requisitos de la ortodoxia: tallado en hueso de cristiano y bendecido siete veces por un sacerdote. Esto es lo más difícil, pero Fabiana no tuvo necesidad de llevar la figurita escondida dentro de una vela o de otra imagen:
–A mí me lo bendició el padre cura de San José.
Hay algunos que lo usan para mal “y le tienen infiel”, explica en Villa Federal, Resistencia, la médica Trinidad López, que tiene un santito de hueso y otro de plomo, muy visitados. El enemigo señalado por el conjuro “se seca y se muere”. Pero ella –aclara– sólo los tiene para proteger su casa.
En Bañado Sur, ciudad de Corrientes, encontramos las dos imágenes más perfectas del Señor de la Muerte. De unos ocho centímetros de alto, estaban talladas en palo santo por el mismo artesano anónimo. Representaban a la muerte sentada, pero había sutiles diferencias: una era más enjuta y apretaba las sienes entre las manos; en la otra, las manos sostenían la mandíbula.
–Este es el Señor de la Muerte –aclaró la propietaria. Aquel, el Señor de la Paciencia.
El fetiche entronca pues con una figura del culto cristiano, y en muchos lugares se los nombra indistintamente. Quisimos fotografiar las dos piezas de notable artesanía, junto con un par de hermosas tallas policromadas de Santa Catalina y San Antonio. Pero la señora Irma se opuso.
–El se enoja –explicó.
EL SANTERO
–Me buscaban a mí –dice con su voz tranquila y servicial.
Ha entrado con nosotros por el portón de la vieja penitenciaría de Corrientes y viste de calle. Pero el envoltorio de papeles que trae bajo el brazo guarda las ropas azules del recluso Cirilo Miranda, que es él, condenado a veinte años de cárcel por un crimen apasionado y salvaje, de superflua memoria aunque él lo recuerde mientras desgrana día por día los dos años y cuatro meses que le faltan para salir en serio: y no como ahora, que ha ido a hacer “un trabajito particular para afuera”, según se acostumbra en este presidio.
Entre los canteros verdes y los muros rosados del patio, Miranda despliega sobre un banco las figuras de su arte, la docena de santitos y de historias que, de golpe, son una insólita lección de antropología práctica. Por supuesto, allí está el Señor de la Muerte.
Ya no sabe Cirilo Miranda cuándo empezó a manejar el formón romo, el buril de punta casi invisible, la sierrita minúscula que son sus únicas herramientas permitidas. Sabe que le enseñó a tallar don Julio Conti, “uno de los reclusos más viejos, creo que ya no existe más”, y que el primer San La Muerte que copió se lo trajeron de Paraguay, pero se lo piden detodas partes porque es muy milagroso y el que lo invoca “suele salir a flote de sus trámites de apertura”.
–Porque resulta –dice– que el Señor de la Muerte es la imagen de la calavera de Nuestro Señor Jesucristo. ¿No ve que uno de los crucifijos grandes que llevan los padres curas tiene una calavera sin ojo, sin nariz, ahí en la cruz?
La mano con el buril se desliza ahora, segura, sobre el oloroso pedacito de palo santo con que el preso cumple su más reciente encargo. Pero también talla en hueso, y si es hueso de cristiano mejor, porque “ése ya está bendecido dos veces”.
¿Conoce las oraciones? Conoce, aquí lleva una, señor. ¿Sabe que hay una para no caer preso? Eso no sabe, y se ríe, y si hubiera sabido no estaría aquí, pué, y se vuelve a reír contagiando al racimo azul de penados que se han reunido a nuestro alrededor contra el fondo de rejas y de muros rosa, y que al fin saben en qué gasta Cirilo Miranda sus largas horas en la celda sin decirles nunca una palabra porque ésta, señor, si se quiere, es una cosa secreta.
RETABLO INSOLITO
Puestos sobre el banco, los santitos hablan desde el fondo de una mitología inédita, de un pueblo ignorado. El preso de tez oscura les presta su voz.
Ahí está la mujer crucificada, versión femenina del Cristo:
–Santa Librada, que está en la cruz, pué. Ahí el prodigioso cazador, montado en un tigre:
–Ese es el San Son.
El misterioso hombrecito que lleva una taba en la mano derecha y “un puñao e plata” en la izquierda:
–Ese es un famoso pa’l juego. Lo llaman Lamodei.
Y el domador de un toro:
–Prendido a las guampas. Es San Marco, que está para dominar la cuestión de animales salvajes.
Ahí por fin la conmovedora pareja de santos tomados del brazo, unidos en el tierno amor de la madera:
–San Alejo, señor, que le dominó a Santa Marta, la virgen más hermosa que se ha conocido en el mundo.
Solamente la perversa, la inquietante y peleadora Santa Catalina está ausente porque su devoto Cirilo Miranda sabe que no es bueno tenerla –aunque la haga para otros– ni prenderle velas ni darle confianza, y sí solamente pedirle, en los momentos de aflicción, que sus enemigos y autoridades no tengan ojos para verlo ni boca para hablarle ni manos para pegarle ni pies ni corazón para ofenderlo.
Así sea.
Por Rodolfo Walsh

San La Muerte: una insólita mezcla de creencias - Sus devotos le temen, adoran y respetan


En algunas regiones de Argentina y Paraguay, si alguien desea conseguir trabajo, amor, o libertad de la cárcel, no busca la intervención de su ángel de la guarda, sino de un tenebroso esqueleto llamado San La Muerte.
Si piensa buscarlo en el Santoral, ni se le ocurra, pues no lo encontrará, ya que este "santo" forma parte de un culto de origen pagano de varios siglos de existencia.
San La Muerte suele ser un pequeño esqueleto tallado en piedra, madera o plomo, preferiblemente de bala, aunque sus fieles aseguran que si es de huesos humanos, mejor.
La representación común de esta deidad se encuentra de pie, con una guadaña de hoja de lata en la mano, aunque también se encuentran imágenes en cuclillas o sentadas, con las manos apoyadas en el maxilar inferior.
Aunque no tiene una fecha especial de celebración, sus devotos suelen conmemorarlo los días que coinciden con las festividades católicas del Viernes Santo y el Día de Los Muertos (2 de noviembre).
Su culto es antiquísimo, y se remonta a las comunidades guaraníes, sobre todo aquellas que habitaban en la zona noreste de Argentina.
El primer registro de su veneración data de 1735, año en el que se encontró la primera estatuilla de esta deidad, elaborada con huesos humanos, entre las pertenencias de un anciano de origen guaraní.
Dentro de las creencias de esta cultura indígena, se encontraba el culto a los huesos humanos, pues se pensaba que poseían cualidades mágicas.
Por orden de la Iglesia Católica, los evangelizadores jesuitas que se encontraban en el área se encargaron de erradicar la devoción a esta imagen. Aun así, sus seguidores continuaron su veneración en secreto.
Después de la expulsión de las misiones jesuitas del noreste de Argentina y Paraguay en 1767, el culto adquirió mayor popularidad y fuerza.
La gran devoción a la figura proviene, en parte, del mito que existe sobre su origen.
La creencia popular asevera que tiempo atrás, existía un rey excepcionalmente justo y sabio. Cuentan que al morir, Dios lo llamó a su lado y le encomendó una misión especial.
Según la leyenda, Dios quería recompensar la admirable labor de justicia que el monarca había realizado en la Tierra. Por ello, le comisionó como guardián de la vida y la muerte de los seres humanos.
Dicen que al llegar al cielo, el monarca fue conducido a un trono, el cual se encontraba rodeado de una cantidad infinita de velas de todos los tamaños, algunas con la llama ardiente y vigorosa, otras con una luz tenue y débil, a punto de extinguirse.
Dios luego le explicó que las velas cuya luz parecía apagarse, pertenecían a las personas próximas a morir. Su cometido entonces, era de bajar a la Tierra y recoger sus almas que serían sentenciadas en el juicio final.
Fue así como, según el relato, el rey se convirtió en San La Muerte, ayudante celestial y supervisor de la existencia humana.
En la actualidad, la deidad cuenta con millares de fervientes seguidores en Argentina, sobre todo en la provincia de Corrientes, así como en las de Chaco, Formosa y Misiones, y en ciertas regiones de Paraguay y otros países sudamericanos.
Se dice que San la Muerte protege, sobre todo, a aquellos que viven peligrosamente. Por eso, entre sus más fervientes devotos, se encuentran muchos presos, quienes invocan su ayuda para poder salir de la cárcel.
Muchos reclusos llevan la imagen tatuada en el cuerpo, mientras que otros prefieren llevar una pequeña estatuilla incrustada debajo de la piel.
En los hogares de sus fieles, se encuentran altares vestidos de manteles negros, velas y ofrendas.
Las efigies suelen ser elaboradas por santeros y chamanes con simples buriles de punta, aunque para ser efectivas, se dice deben ser bendecidas por un sacerdote, para lo cual se valen de toda clase de artimañas para conseguirlo sin que éste se de cuenta.
Sus devotos le respetan, le adoran y le temen, pues le atribuyen innumerables poderes, como el de atraer el amor y la fortuna, así como la protección absoluta de su dueño contra todo mal.
Por ejemplo, se cree que si la imagen es colocada debajo de la piel, su poseedor no podrá ser herido ni por balas ni por ningún otro tipo de arma.
Sus seguidores suelen encomendarse a él sobre todo para pedirle una muerte libre de sufrimiento, y un camino placentero para su alma después de la muerte.
El culto a San La Muerte es evidentemente un curioso sincretismo religioso-pagano que posee características de creencias tan opuestas como el cristianismo, la superstición y hasta el vudú, convirtiendose así en uno de los cultos más insólitos y misteriosos de Latinoamérica.

Friday, November 04, 2005
Por VERONICA MARTINEZ
La Palma

Fervor por San La Muerte atrapa a chilenos desesperados


Fervor por San La Muerte atrapa a chilenos desesperados
LAS ULTIMAS NOTICIAS Martes 31 de enero de 2006 (Jeniffer Veja)

El dios pagano tiene más adeptos que San Expedito y acepta whisky y cigarros como ofrenda.
Velas de colores, ajíes secos, piedras sumergidas en agua, calaveras y pequeñas estatuas de mártires católicos rodean a la imponente figura de madera de San La Muerte, en la única santería que lo acoge en Chile. El San Esqueleto, como también es conocido, fue traído desde la selva guaraní hasta nuestras tierras donde ya tiene más adeptos que San Expedito.
Como un oscuro Ángel de la Guarda -la calavera vestida con túnica de Virgen- cuida a sus seguidores de enfermedades, robos y penas de amor a cambio de fe a prueba de balas, un vaso de whisky y unos cigarros como ofrenda.

"En Chile hace un año que ya es popular el poder de San La Muerte y se le rinde culto en altares privados, pero en otros países, como México, es tanto el fervor popular que tiene iglesias y carnavales en su honor", cuenta Carmen Pérez, dueña de la santería que vende figuras del mártir.
-¿Dónde nace el culto a un esqueleto?-Desde antes de la llegada de los jesuitas a Paraguay los indios veneraban los huesos humanos. Con el tiempo se intentó erradicar esta costumbre, pero los nativos mezclaron sus visiones mágicas con la imagen de un cura exiliado a trabajar con los enfermos terminales por creer en la medicina con yerbas. El padre se negó a recibir alimentos y terminó esquelético, sentado en una roca junto a su bastón, muerto. De ahí que su imagen se hizo común y pasó a llamarse San Esqueleto, San La Muerte o Señor de la Buena Muerte.
-¿Se dice que es más milagroso que San Expedito?-El santo te da lo que pidas, pero debes pagarle. Si no lo haces debes saber que es vengativo y temperamental. La gente que viene a comprarlo es humilde y lo necesita para aliviar sus problemas de salud. Yo, por ejemplo, tuve arterioesclerosis múltiple y quedé vegetal. Por supuesto fui al médico y ahora tomo remedios, pero gran parte de mi mejoría se la debo a las oraciones que brindé al esqueleto. Aunque debo advertir que no le sirve a cualquiera.
-¿Por qué?-Es muy delicado trabajar con él. Si no le gustas a mi "viejo" se queda pegado en el mostrador y no lo puedes mover ni con grúa, a otras personas se les quiebra. Tengo el poder de negarme a vender la imagen si no me gusta el cliente.
-¿Cuál es la receta para tener feliz a La Muerte?-Tomas la imagen y la llevas a siete iglesias católicas para que los curas le echen agua bendita. Después debes rezarle todos los martes y jueves prendiendo una vela roja si quieres pedirle un favor o velas negras y blancas si es para agradecerle. Los desechos también necesitan un tratamiento especial, el whisky se tira a un árbol y el resto de las velas en un cruce de calles macho y hembra, por ejemplo San Antonio con Merced.
-¿Hay muchos chilenos cautivados por la calavera?-Claro. Incluso famosos y brujas de la tele llegan pidiendo mi ayuda.
En Chile sólo hay tres maestros que conocen todos los secretos del Señor de la Muerte. "Tenemos ahijados que reciben nuestras enseñanzas y en marzo de este año esperamos juntarnos para presentarnos en sociedad", promete Carmen, la santera.

ALGUNAS ORACIONES QUE RECITAN EN LETANÍA LOS SEGUIDORES DE SAN LA MUERTE

Señor Dios mío, desde este momento, con entera conformidad y con ánimo resignado acepto de vuestras manos cualquier género de muerte con que a Vos plazca llamarme y castigarme, así como también todos los dolores, y todas las angustias, y todas las penas que hayan sobrevenir en mi último tránsito. Amén
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Señor de la Muerte, ruego que interceda por el Amor de Dios y que le inquiete el alma, que no tenga reposo, que no pueda dormir, que no pueda estar tranquilo en ningún lugar mientras no esté conmigo a mi lado. Señor de la Muerte, ayudadme con los milagros de Dios y el poder que te ha dado y conseguir lo que yo quiero y dominarle como yo quiero. Protector mío. Amén
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Santo Espíritu Esqueleto de la buena Muerte Grande y poderoso más que un Sansón, su majestad inexplicable; en todo momento de peligro y de justicia yo te pido por Dios todopoderoso para que hagas alcanzar para que mi amado (..... nombre de la persona) no pueda amar a ninguna mujer soltera, casada, ni prostituta, que esté siempre pensando y soñando por mí y en mí castígalo a este espíritu Santo Espíritu Esqueleto de la Buena Muerte, al espíritu de mi amado larga tus guadañas traémelo a mi lado sin capricho sin que yo lo adule, tú que eres el poderoso de los vivos y de los muertos yo también me valgo por tus milagrosísimas manos. Amén (A continuación deben rezarse 3 Padrenuestros).
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Cristo es Dios milagroso padre de San Alejo y el Señor de la Muerte antepongo toda mi esperanza para cumplir mi deseo, así como conseguiste ser Cristo de gran poder y mérito, así te ruego me acompañe a conseguir la amistad de (.... nombre de la persona) para verlo rendido en la puerta de mi casa, que me quiera a mí sola de todo corazón, que no me olvide ningún momento, que me pida perdón llorando de día, que no pueda comer de noche, que no pueda dormir, que le de una desesperación en término de tres horas y tres minutos, Cristo es Dios milagroso por todos los siglos de los siglos. Amén
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Poderoso protector uno tanto en vida como después de ella, en todo acto de mi vida concédeme vuestra protección así como Dios te concedió las inmensas virtudes que todo lo que yo deseo, necesito o me conviene, pues lo consiga bastante implorar sagrado nombre o devoción. Poderoso Señor de la Muerte. Amén